Reflexión sobre los celos… Cuando un hombre muere de celos puede hacer esto:

Todo empezó cuando dos amigos estaban hablando sobre la novia de uno de ellos. Pedro le dice a su amigo, lo celoso que estaba porque su novia siempre estaba enfadada y no sabía por qué. Juan, el amigo, le pregunta por qué no se lo dice y mantienen una conversación.

Pedro: ¿Cómo quieres que le diga algo así? Me va a decir que son imaginaciones mías y que solo quiere estar conmigo.

Juan: ¿Entonces qué vas a hacer para que se dé cuenta que estás celoso?

Pedro: ¡Le voy a hacer lo mismo, para que se de cuenta!

Juan: ¿Pero que vas a hacer? ¡No hagas tonterías si es la mujer a la que amas!

Pedro: ¡Claro que la amo! pero quiero que se dé cuenta de lo que se siente

Juan: Pero ella es amiga mía y no quiero que le hagas daño

Pedro: Que se aguante, si me ama se pondrá celosa

Pedro cumplió su palabra y empezó a salir con la mejor amiga de su novia. Estaban siempre juntos, hasta que ella le preguntó que porqué pasaban tanto tiempo juntos y cómo era que ni él ni su amiga le hablaban.

Así que desesperada, la novia cogió a Juan y le preguntó qué le pasaba a su novio. Como juan la consideraba su amiga, se lo contó todo.

María: ¡Yo no le hablo porque él no me habla! ¿Qué quería Pedro que hiciera?

Juan: ¡Pues él solo quería que le hablaras!

María: Pero con esto que está haciendo con mi amiga, se está pasando…

Juan: Pues dile que lo amas, y volver a estar juntos y bien

María: Primero quiero que me cuentes sobre él, y me digas como es realmente. Luego me lo planteare.

Juan y María se sentaban juntos a hablar todos los días. Él no paraba de decirle cosas buenas sobre Pedro para que volvieran a estar juntos… pero ella no estaba del todo convencida. Aunque María le dijo que Juan le hiciera saber a Pedro que si la amaba tenía que ir a por ella.

Juan no dudó en ir a decírselo a Pedro, pero cuando llegó a la casa, 8 hombres empezaron a golpearlo y le clavaron un cuchillo en el estómago. Pedro sólo le dijo: Ella es mía.

Juan despertó en el hospital, y llamó inmediatamente a María para que fuera a verlo. María llegó y le preguntó: “Aquí estoy, ¿para que me quieres?”.

Juan se levantó la bata y le enseñó la herida de 40 centímetros, y le contó que eso se lo había hecho Pedro. Juan le contó: “Esto es la prueba de que Pedro te ama como nunca podrás imaginar”.

Los celos son el mejor amigo del amor, así que nunca debes anteponer un amor pasajero por delante de una amistad verdadera. Y si te hacen daño, aléjate de esa persona, pero nunca rompas una amistad.

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