Tal vez te estés preguntando ¿Qué tiene de especial el 11 de noviembre? Pues bien, desde hace más de 20 años, el 11 de noviembre es un Portal Estelar. El día 11 del mes 11, se produce una especie de despertar multidimensional que trae un cambio a tu vida.

Fue en 1992 en la ciudad de Giza, donde se abrió la primera puerta 11:11 y, desde entonces se celebran meditaciones globales cada 11 de noviembre. Estos números tan geométricos que forman los pilares de un portal, te invitan a que estés atento a todo lo que pasa a tu alrededor, a tus pensamientos, a tu presente. A las 11:11, se abre una ventana en la matrix, y el espíritu se comunica contigo recordándote que ambos estáis alineados. Es una oportunidad para que conectes contigo mismo.

Durante el 11 de noviembre, entran en la Tierra energías en consonancia con la Galaxia y, por lo tanto, vas a recibir nuevos códigos de unión con tu ser multidimensional y con tus compañeros del alma.

Es una fecha que te ayuda a ser consciente de que estás aquí con un propósito, para ayudar en el proceso de evolución, y que tu presencia es fundamental. Eres un canal energético que ayuda al intercambio de frecuencias con el cosmos, la Tierra y el universo. Con tu presencia en esta evolución, ayudas a que, cada vez más, los habitantes de la Tierra dejen de sentirse separados del Creador.

El 11:11, te ayudará a abrir tus ojos, a ver el impacto que tu presencia está dejando en la Tierra. Te hará desarrollar tu capacidad de respeto hacia todo ser vivo del planeta.

Una meditación para el día 11

Si te es posible, a las 11:11 am, haz lo siguiente: Ve a un lugar en el que puedas estar tranquilo, quédate de pie y evoca al Más Alto Amor Divino, el que pulsa Dentro, y a su vez está Más Allá de todas las barreras. Siente la frecuencia en tu cuerpo, respira en ella, y luego di:

“Estoy abierto y dispuesto a asumir mi realidad como Ser Espiritual, a sentir mi Unidad con todo lo que Soy, y con Todo lo que Hay”

Visualízate viviendo tu sueño y canaliza la energía hasta la escena. Siente cómo los códigos sagrados de evolución se activan. Cuando estés a punto de acabar la meditación, di: Gracias, gracias, gracias.

Recibe toda la fuerza del Universo y deja que te guíe hacia tu propósito de vida. Namasté.