Nunca ha existido una unión más tóxica que la relación entre un empático y un narcisista.

A los empáticos, se les suele confundir con débiles, o víctimas de su amabilidad. Eso no es así en absoluto. Los empáticos son individuos fuertes, resilientes, altamente sensibles a los sentimientos y emociones de los demás. Sin embargo, cuando los narcisistas entran en acción, en “víctimas” es exactamente en lo que se convierten los empáticos, si no saben cómo protegerse y crear barreras.

Los empáticos quieren sanar al mundo, y no soportan ver que alguien está sufriendo. Debido a esto, se sienten atraídos al irreparablemente dañado narcisista y a sus historias de dolor. Pero un narcisista no quiere curarse, un narcisista quiere manipular, empequeñecer y, sobre todo, continuar siendo un narcisista.

Incluso aunque la mayoría de los empáticos son conscientes de que tener una relación con un narcisista es una decisión insana, puede que no sepan exactamente en qué están metidos, hasta ahora…

Aquí te dejamos 17 cosas que pasan cuando un empático ama a un narcisista.

1. El narcisista crea una sensación de confort para el empático. Un empático siente una fuerte conexión con el narcisista, incluso si él no hace nada para asegurar al empático que sus sentimientos son los correctos.

2. Los empáticos aman amar. Disfrutan haciendo al otro sentirse completo de nuevo. Pero hay un problema… Cuanto más amor y cuidado da el empático, más poderoso y en control se vuelve el narcisista.

3. El narcisista hará al empático sentir que la relación va bien, pero lo que en realidad está pasando es que el narcisista está buscando confirmación constante. Pregunta, “me quieres, ¿verdad?” y rápidamente hará que cualquier conversación sea sobre él mismo.

4. Después de un tiempo, el narcisista empieza a usar tácticas de “gaslighting” para hacer que el empático tenga dudas sobre sí mismo. “Nunca he dicho eso,” “estás loco,” y “te estás imaginando cosas,” son frases comunes que comienzan un rápido declive de la estabilidad mental del empático.

5. Esto crea una relación de control para el narcisista. Deja que el empático confíe en él para todo, y empieza a sentir que nadie más lo querrá.

6. Todas estas tácticas de manipulación y mecanismos de control, hacen que muchos empáticos experimenten depresión y ansiedad severas. Esto solo empeora la creencia del empático de que “necesita” al narcisista para sentirse bien. Se aliena y el narcisista se vuelve todo su mundo.

7. Todo lo que el narcisista dice y hace es un ataque directo a tu realidad personal. Te puede llevar del gozo y la normalidad que una vez tuviste en tu vida, a un lugar sombrío donde los sentimientos de insuficiencia e inutilidad son algo cotidiano porque todo lo que haces está mal..

8. En algún momento de la relación, el empático alcanza su punto de ruptura. La persona que una vez fue, se convierte en alguien más…, y sus amigos y familia, ya no lo reconocen.

9. El conflicto en la relación entre el empático y el narcisista llega porque el empático, empieza a copiar los rasgos de su compañero. Ocasionalmente, empieza a darse cuenta de que sus necesidades emocionales no son satisfechas, y toma acciones que dicen: “mis necesidades también importan.” El narcisista ve esto como un comportamiento egoísta.

10. De lo que ninguno de los dos de se da cuenta, es de que incluso después de terminar (que terminarán), ambas partes siguen sufriendo. El narcisista seguirá en otra relación igualmente tóxica, y seguirá sintiéndose miserable.

11. Y el empático seguirá experimentando el abuso de un narcisista porque es como un veneno en su mente y su cuerpo. Penetra cada célula con un único propósito: destruir la realidad de su objetivo.

12. Después de que la relación termine, el empático se ve como el problema. Seguramente es su culpa, ha fallado en algo. Todas las palabras tóxicas del narcisista vuelven a perseguir al empático, y piensa que: “quizás fui egoísta por pensar en mis necesidades.”

13. Sin embargo, el empático no se da cuenta de algo muy importante: no hay nada mal en él, y no ha fallado en nada ni a nadie. De hecho, hay algo muy bueno en él. Fue simplemente manipulado, usado y engañado por alguien que no sentía remordimiento de hacer daño a otra persona.

14. Esto hace que comience la poderosa transformación del empático. Es un proceso doloroso, pero así es estar con un narcisista. Empieza a entender que para crecer, debe reevaluar su proceso de sanación. Todo el mundo merece amor, pero no todo el mundo es digno de confianza.

15. El empático sanará. Solo tiene que darse cuenta de que también fue herido y dañado, como el narcisista, pero está dispuesto a reconocerlo, mientras que el narcisista simplemente se niega a creer que puede tener fallos o que necesita algo o a alguien.

16. El narcisista continuará buscando a su siguiente víctima, completamente inconsciente de que su infelicidad, está causada por él mismo.

17. El empático crecerá con esta experiencia, y será consciente de qué partes debe proteger y equilibrar de sí mismo, si quiere vivir una vida más sabia y enriquecedora.