20 puntos que desconoces y descubres cuando dejas de beber alcohol


De todos los comportamientos culturalmente condicionados que hemos adoptado sin pensar, el alcoholismo es uno de los más peligrosos. Beber alcohol en exceso es realmente perjudicial para la salud y contribuye directamente a una serie de problemas sociales, como la violencia y la conducción de automóviles en estado de ebriedad, causante de graves accidentes viales. La industria del alcohol es realmente lucrativa, mientras que al mismo tiempo el estado policial usa esta adicción para extender su autoridad.

Hay quienes argumentan que el alcoholismo es una enfermedad espiritual, y que el consumo de esta droga legalizada es un medio de entregarse a nuestros demonios internos. El Dr. Gabor Maté, concibe el alcoholismo como un medio para encubrir traumas personales y dolores emocionales. Abstenerse de beber tiene beneficios increíbles para quienes buscan mejor salud y lograr tener una mayor conciencia en la vida.

Pero, ¿qué ven los dedicados bebedores sociales y los alcohólicos rotundos cuando abandonan los “espíritus”, como se los llama? Y ¿Qué podemos aprender de ellos sobre la mente condicionada?

A continuación, te daremos una lista de las muchas cosas comunes que las personas se dan cuenta cuando dejan de beber alcohol.

Mejoran su estado de salud. Lo primero que ven las personas es una mejora dramática en la salud física general. Esto generalmente incluye una pérdida de peso significativa, no se despiertan con resacas leves, dolores de cabeza o náuseas. Mejoran su digestión, tienen más energía y menos fatiga.

Mejoran su salud mental. Disminuye la ansiedad general, mejora la depresión, cuentan con niveles mucho más altos de claridad mental, mejora la memoria, tienen más capacidad de concentración, mayor sentido de conexión con la vida, disminuyen los niveles de estrés, tienen una mayor autoestima, mayor motivación y una actitud más positiva sobre la vida en general.

El sueño mejora drásticamente. Les resulta mucho más fácil conciliar el sueño, duermen mucho mejor durante toda la noche y se sienten mucho más descansados ​​al despertarse.

Ven la vida de otra manera. Comúnmente ven grandes cambios en su actitud hacia otras personas, notando que tiende a ser más fácil ver las cosas desde la perspectiva de los demás, ya que se sienten menos absortos en sí mismos. Les resulta mucho más fácil ser empático con los demás.

Ahorran más dinero. Dejar de beber generalmente hace que se ahorren una gran cantidad de dinero.

Ahorran tiempo. Al dejar de tomar, no desperdician el tiempo y suelen embarcarse en nuevos emprendimientos. Suelen realizar nuevas actividades que eran imposibles de hacer con un estilo de vida alcohólico.

Se divierten de manera diferente. Cuando las personas dejan de tomar, se dan cuenta de que en realidad no necesitan beber para divertirse y desmienten la creencia de que el alcohol equivale siempre a pasar un buen momento. Muchos descubren que el alcohol, tensiona las relaciones sociales en lugar de fortalecerlas.

Se dan a conocer como realmente son. Ya no usan alcohol como una máscara detrás de la cual esconderse. Esto puede ser a la vez esclarecedor y sorprendente ya que se ven obligados a aceptar tanto los aspectos buenos como los malos de ellos mismos. Luego deben elegir cómo enfrentar las realidades emocionales de su vida. Algo que es casi imposible con el consumo regular de alcohol.

Entienden que el alcohol es mal amigo. Se dan cuenta de que el alcohol tiende a empeorar los problemas personales.

Viven sin remordimiento. Las personas que dejan de tomar se dan cuenta de que tienen menos remordimientos cuando viven sin alcohol. Ya no hacen cosas estúpidas, arriesgadas y problemáticas. Sienten mayor disposición para experimentar lo mejor de la vida.

Les gusta la sobriedad. El primer tramo cuando dejan de beber es el más desafiante, ya que los antojos de alcohol deben tenerse en cuenta, pero una vez que han experimentado la sobriedad, les resulta mucho más fácil de lo que habían imaginado mantenerse sobrio, incluso cuando salgan con borrachos.

Se dan cuenta de quienes son sus amigos. Saben que las personas que beben son increíblemente críticas con los que no beben, y tratarán cualquier cosa para que una persona sobria se una a la fiesta con una bebida. Incluso se burlarán de ellos o se desilusionan por lo que ahora saben que es mejor rodearse con amigos verdaderos.

Se dan cuenta de la realidad. En la sobriedad, muchos descubren que las estrellas de rock social que parecen tan impresionantes en el bar son solo unos idiotas que buscan atención.

Las conversaciones son banales. Se dan cuenta de que las conversaciones alimentadas con alcohol son en realidad aburridas, motivadas por el ego y bastante superficiales, y también muy propensas a la agresividad, las disputas, las peleas y los malos sentimientos.

Conocen realmente a las personas. Se dan cuenta de que las personas pueden ser tan tóxicas como las sustancias, y que muchas relaciones no pueden sobrevivir sin el alcohol. Tienden a aprender mucho sobre quiénes son realmente sus verdaderos amigos.

Toman consciencia de su entorno. Comienzan a entender que el alcoholismo es en gran parte un trastorno social, lo que significa que es tan fácil no beber una vez que se ha realizado un cambio razonado en su entorno, saben elegir con quién pasan el tiempo, con quién trabajan y lo que hacen en su tiempo libre.

Comienzan una vida saludable. Les resulta más fácil tomar decisiones más saludables en general, elegir mejores alimentos, beber más agua, hacer más ejercicio y dormir mejor.

Toman mayor conciencia. No beber les permite experimentar un mayor nivel de conciencia espiritual y conciencia en sus vidas cotidianas.

Se dan cuenta de que el alcohol es depresor. Ahora saben que el consumo de alcohol es inmediatamente gratificante con una o dos bebidas, pero que poco después de consumir incluso una pequeña cantidad de alcohol se sienten mal, letárgicos, espaciados, mareados y apagados.

Notan la buena decisión que han tomado. Dejar de tomar alcohol ha sido la clave para comenzar una nueva vida. Se dan cuenta de que estar sobrios es lo mejor para llevar un ritmo de vida adecuado y evitar problemas.

No beber alcohol es una gran ventaja en una sociedad en la que la mayoría de las personas lo beben regularmente. Se tiene la idea de que el alcohol hace la vida más divertida, pero la realidad es que se trata de una industria masiva dirigida al público que ha creado una cultura de comportamiento autodestructivo.