La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. Es decir, la percepción evolutiva de nosotros mismos.

La importancia de la autoestima se encuentra en que concierne a nuestro ser, nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.

Todo el mundo tiene una imagen mental de quién es, en qué es buenos y cuáles son sus puntos débiles. Esa imagen se crea con el tiempo con el tiempo, empezando en la infancia. Y los padres, aunque lo único que quieren es que sus hijos sean capaces de afrontar todo lo que les depare la vida, en ocasiones, consiguen un efecto contrario al deseado.

Tal vez te preguntes, pero, ¿cómo es posible? Pues sencillamente porque hay tres cosas que haces a menudo que, sin que te des cuenta, están dañando su autoestima. A continuación, te decimos cuáles son.

HACER LAS COSAS POR ELLOS

Si haces las cosas por ellos, no les estás ayudando para nada. Lo que consigues con eso es que crean que no tienen responsabilidades y, más temprano que tarde, se acostumbrarán y acabarás haciendo tú todo.

Consecuencias

Harás de ellos personas dependientes y no les permitirás que lleguen a descubrir cuáles son son habilidades, lo cual tiene repercusiones para su futuro. Además tendrán el sentimiento de que no son capaces de hacer las cosas por sí mismos y siempre estarán esperando a que tú resuelvas sus problemas.

Cómo solucionarlo

Obviamente, tienes que dejar que hagan las cosas por sí mismos para que se sientan capaces de solucionar cualquier cosa y aumente su autoestima.

DECIRLES QUE ALGO ES DEMASIADO FÁCIL

Da igual si lo que estén haciendo es de lo más fácil, si a ellos les resulta difícil, evita decirles que es fácil hacerlo, por el contrario, causarás un efecto negativo sobre ellos.

Consecuencias

Lo único que consigues es hacerles creer que son muy torpes ya que no consiguen ver que lo que están haciendo es tan fácil como tú dices. Se desanimarán y no querrán seguir intentando.

Cómo solucionarlo

No les repitas lo fácil que es, diles algo como: “tal vez te parezca difícil, pero si lo intentas, seguro que lo logras.” De esta manera les enseñas que si perseveran en algo, pueden conseguir hasta lo más difícil y, por supuesto, su autoestima estará muy favorecida.

NO DEJAR QUE SE EQUIVOQUEN

Debes enseñarles a aceptar los errores como una parte en su aprendizaje. Evita reñirles si se equivocan porque eso les hará pensar que no son habilidosos para hacer las cosas.

Consecuencias

Al no dejar que se equivoquen, serán niños dependientes y tendrán la falsa creencia de que, equivocarse, es algo malo.

Cómo solucionarlo

Enséñales a aceptar sus errores de forma responsable, hazle ver que de los errores, también se aprende.