El cambio climático es un reto global que no tiene fronteras, un mal de nuestro tiempo con consecuencias devastadoras si no reducimos drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero que suben la temperatura de la atmósfera, y provoca adversidades.

Existe un gran desconocimiento acerca del resultado negativo del cambio climático en el mundo ya sea por desinformación o por poco interés sobre la salud del planeta. Y debemos cambiar eso, debemos crear conciencia aunque sea educando sobre lo que esto significa. Ahora bien, el cambio climático y el calentamiento global, aunque son conceptos estrechamente relacionados, son cosas diferentes.

El cambio climático inminente es la gran consecuencia del calentamiento global causado por la contaminación y nuestro enorme ego para tomar posesión de todo lo que hay en la tierra. Los cambios severos en el mundo conllevan a un cambio climático determinante que hará que el clima sea muy diferente al de miles de años atrás. Y las evidencias de ese cambio ya son una realidad.

Estos efectos nos gritan que el cambio climático ya está aquí, y empezamos hablándote de las inundaciones que ocurren constantemente en muchas partes del mundo. Las fuertes lluvias y otros fenómenos extremos son cada vez más frecuentes, y estos provocan el deterioro de la calidad del agua, la disminución en algunas zonas de los recursos hídricos; también el desplazamiento de la población damnificada y pérdida de muchas vidas y daños materiales. Las altas temperaturas hacen que las lluvias sean menos frecuentes pero más intensas.

Otra realidad absoluta es el derretimiento de los polos. El calor en la atmósfera provoca el descongelamiento de estos, causando el aumento del nivel del mar y amenazando con sumergir bajo el agua pequeñas zonas costeras, afectando además el hogar de los animales que los habitan.

El efecto más triste del cambio climático es la extinción de especies. El cambio en el ecosistema ha obligado a muchas especies a migrar de sus zonas, muchas sin poder adaptarse a su nuevo entorno, por diferentes temperaturas que suben tan rápidamente que exponen no solo a los animales sino también a las plantas al riesgo de extinción. Entre 10.000 y 30.000 especies desaparecen cada año.

Otro efecto evidente de este cambio es el daño a la salud humana. Se pone en riesgo un aire limpio, el agua potable, la producción suficiente de alimentos y un hogar seguro, todo necesario para el bienestar social. Este fenómeno ha aumentado las tasas de enfermedades como el dengue y la malaria; científicos de la Universidad de Denver advierten que con solo el aumento de 1 grado en la temperatura ya se han desarrollado 3 millones de casos adicionales en Etiopía, estimándose la muerte de 250.000 personas cada año debido a malnutrición, paludismo, diarrea y el estrés calórico.

La evidencia más clara del cambio climático es el aumento de temperaturas. La acumulación de gases contaminantes es perjudicante, golpea fuertemente el cambio de las temperaturas y por consiguiente, provoca sequías e incendios forestales que conllevan  a la deforestación y el deterioro total de cosechas.

Y un efecto consecuente del cambio climático es el incremento en el costo de alimentos. Las altas temperaturas y las fuertes sequías han afectado las cosechas de quienes trabajan en el campo, se pone en peligro la producción de alimentos tan básicos como el trigo y cientos de miles de personas están en constante riesgo de perderlo todo. Y al escasear los cultivos, los precios se disparan, afectándonos a todos. Además, la falta de alimentos en zonas difíciles hace que las personas migren a otros destinos.

Como puedes ver, las consecuencias del cambio climático nos afectan a todos, podemos reducir sus efectos y adaptarnos a sus consecuencias, con ideas a pequeña y mediana escala podemos frenarlo, ya que debemos cuidar nuestro planeta.


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