Seguro que has escuchado más de una vez la expresión “de desagradecidos está el mundo lleno”, o esa que dice “es de bien nacido ser agradecido”, y probablemente pienses que, estas expresiones son total y absolutamente ciertas. Y es que, si te paras a observar el mundo, te das cuenta de la cantidad de personas que hay que son incapaces de agradecer lo que se hace por ellas. Se creen merecedoras de todo, y jamás, se les ocurre tener una palabra de agradecimiento con nadie.

No saben que el agradecimiento es bueno no sólo para la persona que lo recibe, sino para el que lo da pues, entre otras cosas, hace que te sientas bien y, además, mejora las relaciones.

Según algunos estudios llevados a cabo, la persona que es desagradecida, cree que se merecen todo y no ve la necesidad de agradecer las cosas pues, en cierto modo, cree que los demás, están ahí para ayudarle en lo que haga falta.

Para que seas capaz de alejarte de este tipo de personas, te mostramos cuáles son sus características.

1. Siempre necesitan algo

Siempre necesitan que se les haga un favor y, además, su “problema” es más importante que el de cualquier otra persona y, esperan que tú se lo soluciones rápidamente. Pero eso sí, si eres tú el que tiene algún contratiempo, olvídate de que ni siquiera se plantee la posibilidad de pararse a escucharte.

Cuando soluciones su problema, no esperes que te agradezca todo tu esfuerzo para ayudarle.

2. Nunca están disponibles para los demás

Como te hemos dicho en el punto anterior, sus problemas son más importantes que los que puedas tener tú, por lo tanto, siempre te van a llamar cuando te necesiten, pero nunca estarán disponibles cuando seas tú quien necesita ayuda.

3. Esperan la ayuda como una obligación

Por el simple hecho de que seas su amigo o parte de su familia, creen que tu obligación es acudir a ellos siempre que necesiten ayuda.

Es cierto que tanto familiares como amigos, están ahí para echar una mano cuando es necesario, pero también es cierto, que es muy importante agradecer el favor, pues el agradecimiento, hace sentir muy bien a la persona que te tendió su mano.

4. Pretenden ser el centro de atención, ¡y ahora mismo!

Por alguna razón, este tipo de personas tienen problemas para organizarse e intentan llamar la atención, pidiendo que les ayudes a solucionar sus problemas.

Y, como sus cosas son más importantes que nada en el mundo, dan por hecho que vas a acudir a ellos dejando a un lado lo que estás haciendo. Si lo haces, olvídate de que te agradezca todo tu esfuerzo.

5.  Son desleales

Su deslealtad es su mayor defecto. Les da igual todo lo que hagas por ellos, que dejes a un lado tus cosas para ayudarles con las suyas, que estés siempre a su lado, todo, absolutamente todo, les parece una nimiedad y, una muestra de ello, es que no les cuesta mentir o hablar mal de ti con otros a tus espaldas.

6.  Generan culpa

Siempre que te necesitan, estás ahí pero, si en algún momento de tu vida no pudiste acudir en su ayuda, será algo que te harán recordar hasta el final de tus días.

Para ellos, es tu obligación ayudarles siempre, sean cuales sean tus circunstancias personales, y si no puedes acudir a ellos, harán que te sientas culpable y te harán creer que nunca estás cuando se te necesita.

No hay nada más reconfortante, para ambas partes, que el hecho de que seas capaz de agradecer el esfuerzo que la otra persona ha hecho para poder ayudarte con cualquier cosa. El agradecimiento genera empatía, sensibilidad, y te da cierta sensación de bienestar. No seas desagradecido.