Desde niños sabemos cuáles son las medidas de higiene personal que debemos tener para mantener nuestro cuerpo limpio y sano, sin embargo, hoy queremos afianzar y extender esos conocimientos para que lleves un cuidado de personal más profundo y adecuado.

Lávate las manos antes de comer o después de ir al baño.

Parece obvio, pero a veces, con las prisas o por pereza no lo hacemos y esto supone un error. Un correcto lavado de manos con jabón puede prevenir enfermedades como la neumonía o la diarrea, por eso es importante hacerlo con frecuencia y saber cuál es el mejor método para hacerlo.

Maten tus uñas limpias.

No debemos olvidar el cuidado de las uñas de las manos y los pies. Tenemos que cortarlas y limarlas convenientemente para evitar infecciones de la uña y de la piel circundante.

Cepilla tus dientes de la forma adecuada.

Debemos cepillarnos los dientes después de cada comida principal, y si no es posible, al menos después de cenar. Hemos de asegurarnos que el cepillo llegue a todas las superficies dentarias. Por ello es bueno cepillarlos poco a poco y siguiendo un orden: es aconsejable empezar por las superficies externas, luego las internas y por último las masticatorias. El tiempo calculado para realizar la limpieza de modo óptimo es entre cuatro y cinco minutos.

higiene bucal
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Báñate e hidrata tu piel.

Tomar una ducha diaria es lo recomendado por los especialistas para la salud, además de mantenerte limpio esto te ayudara a relajarte durante el día. La hidratación de la piel después de la ducha no debe ser un lujo. Tenemos que cuidar nuestra piel de las agresiones externas y evitar que se reseque y agriete.

Asea tu cabello.

El cabello debe lavarse dos o tres veces en semana. También debe lavarse a diario en el caso de personas con el cuero cabelludo graso, o de aquellas que practican mucho deporte o sudan en exceso.

Ropa limpia.

La ropa es como una capa más de piel que también acumula bacterias, tanto de nuestro cuerpo como del exterior. Además de la ropa interior, que debe cambiarse a diario, es recomendable cambiar de ropa frecuentemente, especialmente después de la ducha.

lavar ropa
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Lava la ropa de cama cada par de semanas.

Las sábanas pueden acumular aceite, el cual puede causar acné e irritaciones. También se pueden acumular restos de piel muerta, suciedad de los pies o del cuerpo e insectos si no te das el tiempo de lavar estas prendas. Lo ideal es que no pases más de dos semanas sin lavar tus sábanas.

El desodorante, antes de dormir.

Los desodorantes antitranspirantes se han popularizado en los últimos años, aunque algunos no se hayan enterado. Su duración depende del tipo y marca, pero normalmente suele situarse en torno a 24 horas, lo suficiente para no tener que preocuparte si una mañana se te olvida usarlo. Científicamente, está demostrado que el mejor momento del día para usar el desodorante es la noche, justo antes de ir a dormir. Es el momento en el que a los productos químicos les da tiempo a filtrarse bajo la piel, impidiendo la sudoración durante la noche y por la mañana.


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