Si esta en tus planes lanzarte a la aventura de vivir solo y así poder todo lo que siempre quisiste hay unas cuantas cositas que deberías saber para que vayas con un panorama más claro acerca de lo que te espera en esta travesía.

Vas a extrañas la comida casera

Esa comida que hoy te tiene aburrido o que das por sentado todos los días será una bendición cuando vivas solo y es que si tú no tomas la iniciativa nadie te va a esperar con la mesa servida. Y no solo el hecho de tener que hacerla tú mismo, sino que vas a descubrir que simplemente no te queda igual que la de tu mama.

Puedes ir al baño con la puerta abierta

Unos de los placeres de vivir solo es no tener que cerrar la puerta del baño para ducharte o hacer tus necesidades y aun que te resulte algo simple al experimentarlo no volverás a cerrar la puerta.

Te sentirás solo, triste y miserable a veces

Tus amigos no van a poder estar todo el tiempo contigo así que habrá días en los que tengas que comer solo, pasar todo el día sin hacer nada en casa o incluso días en los que no hablaras con nadie en persona, cuando esto pase recuerda que siempre puedes llamar a casa, a un familiar o a un amigo cercano y tener una entretenida y larga charla por teléfono.

enfermo
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Cuando estés enfermo nadie te va a cuidar

A menos que pidas ayuda nadie notara que te sientes mal o que necesitas cuidado, tendrás que hacerte la sopita tú mismo, recordar a qué hora te tocan las píldoras y estar al pendiente de que no te suba la temperatura.

Entenderás que las cosas no se limpian solas

Todos los días tendrás que limpiar algo, ya sea la cocina, el baño, tu habitación es una tarea que nunca acaba. Puedes ayudarte tratando de mantener el orden y aun así tendrás que lavar ropa, botar la basura y lavar los platos. Lo siento, pero ya no habrá con quien compartir los deberes.

Amaras y odiaras la comida rápida

Aunque sea muy deliciosa comerla todos los días no te hará gracia, además tu cuerpo te lo empezará a reprochar con cambios físicos. Aunque algunas veces te saque de apuros procura no hacerlo tan seguido.

Te darás cuenta que te pareces mucho a tus papás

Empezaras a tener hábitos que antes te molestaban de ellos y cada día te iras identificando más con ellos. Al fin entenderás muchos reclamos y reproches que antes no tomabas en cuenta.


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