Esta carta fue escrita por el esposo de una mujer que fue violada en Estados Unidos. Una devastadora historia que el padre del agresor se empeña en quitar importancia. Cuando su hijo, el violador, fue condenado sólo a 6 meses de prisión y no a pena de muerte, no tardó en alegrarse de la noticia y considerar que su hijo ya tendría bastante castigo cuando saliera de prisión para rehacer su vida.

El marido de la víctima no pudo contener sus ganas de responder a semejantes palabras, y esto fue lo que acabo escribiéndole:

“¿Cree que lo que va a pasar su hijo es pagar un precio alto? Todo lo que siente mi mujer si que es doloroso, y no los 6 meses de prisión que va a pasar Turner. Quizá tu hijo, para ti, solo tuvo 20 minutos de equivocación, pero esos 20 minutos perseguirán a mi mujer durante toda su vida.  

Mi mujer dice que no recuerda la noche en la que la violaron y la dejaron abandonada tras un basurero, pero su cuerpo no la dejará olvidarlo. Alto será el tiempo, la energía y el dinero que van a ir detrás de lo que su hijo ha hecho, porque lo que él ha hecho nunca se podrá deshacer. Podrá trabajar y trabajar para tener una vida normal, pero nunca va a deshacer lo que hizo.

Han pasado 13 años desde que su hijo violó a mi mujer, pero aún cuando la toco ella tiene una respuesta involuntaria e inmediata de defensa. Su cuerpo no puede olvidar lo que su mente ha olvidado. Durante mucho tiempo no tuvo deseo sexual, me costaba entender como no me deseaba como yo la deseaba a ella, pero no es que no quisiera, sino que no podía. No podía llevar una vida totalmente normal por culpa de lo que hizo su hijo.

Hombre e hijos

Soy padre, tengo tres hijos y puedo entender el dolor que se siente cuando uno de ellos toma una mala decisión. Pero lo que hizo su hijo no es una mala decisión, sino un acto asqueroso, doloroso y mezquino con la mayor intención posible. Un abuso de poder en toda regla, y aunque ame a mis hijos con todo mi corazón, si alguna vez hacen algo así nunca podré defenderlos. Aunque estoy tranquilo, ya que no los he criado para que puedan destrozarle la vida a otra persona.

En el mundo existe un 25% de mujeres que son víctimas de abusos sexuales, 25% de familias que no han podido educar a sus hijos en el máximo respeto hacia los demás. 25% de mujeres que no podrán volver a llevar una vida tranquila y normal como la que llevaban antes.

Pienso hablar con mis hijos cuando sean suficientemente mayores para tratar el tema, ya que necesitan entender el impacto emocional que supone una violación”.