¿Puedes recordar un momento en el que un completo extraño te abrió su corazón?

Probablemente pasó sin previo aviso, y las sensaciones que esa persona sentía, también corrían por tu corazón.

Hay algo magnético en un empático. Tiene una fuerza que atrae a los demás.

Esa gente que se abre a ti, no sabe por qué lo hace, y no importa. Le das consuelo y tranquilidad, y después de subir a la montaña rusa de sus emociones con ellos, haces tu mayor esfuerzo por ayudarles a encontrar paz.

El autor de Non-Violent Communication (Comunicación No Violenta), Marshall Rosenberg, da una definición concisa de lo que es realmente un empático:

“En la empatía, no hablas nada en absoluto. Hablas con los ojos. Hablas con el cuerpo. Si dices algunas palabras, es porque no estás seguro de estar con la persona. Por lo tanto puedes decir algunas palabras. Pero las palabras no son empatía. La empatía es cuando la otra persona siente la conexión con lo que está vivo en ti.”

Así que, sí, notas muchas cosas de las que están pasando a tu alrededor, pero también notarás algunas cosas en ti.

16 señales de que estás ante un empático

1. A menudo le dicen que es “demasiado sensible” o “demasiado emocional”

Los empáticos no son “demasiado” esto o aquello. Lo que otros describen como “exceso de sentimiento” es realmente estar en contacto con las emociones tanto suyas como tuyas.

2. Le desagrada que le mientan

Apenas echa un vistazo a esa persona, y ya sabe que le está mintiendo. La mayoría de la gente odia que le mientan, pero la mentira, realmente apesta para un empático. Literalmente, hace que su piel se sienta asquerosa, y siente ese disgusto cada vez que está cerca de esa persona.

3. Las imágenes negativas le afectan directamente

Los empáticos encuentran casi imposible no sentir algo. ¿Las noticias? ¿Historias de violencia y desamor en redes sociales? Las evita como a una plaga. Es muy consciente del dolor en el mundo, y lo siente diariamente.

4. Se siente abrumado por la multitud

Los empáticos abarcan todo tipo de personalidad. Son introvertidos, extrovertidos, y ambivertidos. Sin embargo, incluso el más extrovertido de los empáticos, se puede sentir agobiado en las multitudes. El empático absorbe los sentimientos y energías de todo el mundo. Esto es, cuanto menos, agotador.

5. Encuentra la felicidad a través de la sanación

Un empático está ahí para ayudar. Intenta guiar a otra persona hacia la sanación. Pero todos esos consejos, sólo ayudan si realmente la otra persona los aplica en su vida.

6. Reacciona de forma diferente ante los estimulantes y medicamentos

Ya sea café o té, soda o una bebida energética, cualquier cosa que contenga cafeína, tiende a hacerle sentir más ansioso o nervioso que a otros. También intenta evitar los medicamentos en la medida de lo posible debido a los numerosos y desagradables efectos secundarios que experimenta.

7. No puede ser nadie más que él mismo

Si buscas honestidad y una amistad verdadera, un empático es lo que estás buscando (pero probablemente él te encuentre antes). Un empático ha crecido hasta ser quien es, y acepta en quien se está convirtiendo. Normalmente, son los otros los que tienen un problema con la naturaleza sensible y honesta de un empático.

8. Sabe por lo que otra persona está pasando porque lo está pasando con él

Si no te sientes bien, sientes una tristeza y depresión sobrecogedora, o estás nervioso, un empático siente todas esas cosas contigo. Está conectado a aquellos que le importan, y se preocupa por todo el mundo.

9. Tiene un vínculo especial con los animales

Un empático no tiene animales, no tiene mascotas. Tiene un miembro de la familia. Viendo a un animal en la naturaleza, ve un alma perfecta y pura, un amor incapaz de odiar. Tiene conversaciones con los animales como las tendría con cualquiera y, a veces, incluso tiene una respuesta.

10. Por lo general está cansado, agotado y desgastado

Lidia con más que sus emociones personales y drenajes mentales, lidia con el de todos los demás. Cada día está rodeado de gente, absorbe, procesa y libera lo que los demás están experimentando. .

11. Si le pides un consejo, por favor, acéptalo

El empático escucha cada una de tus palabras, se pone en tu lugar, y te da un consejo sincero. ¿Es mucho pedir que lo escuches? El caso es que, él sabe de lo que habla, y tú también. De hecho, te dice justo lo que sabes que deberías hacer. Lo sabe. Lo sabes. Así que, o acepta el consejo, o deja de preguntarle porque eso acaba con su paciencia.

12. Se distrae con bastante facilidad

Tal vez sea por su elevada sensibilidad hacia todos y todo lo que lo rodea, pero el empático tiende a perder el enfoque y a distraerse fácilmente. Hay un lado positivo en esto: el empático ve y aprecia las pequeñas cosas que la mayoría de la gente nunca se molesta en observar.

13. Realmente detesta el narcisismo

Un empático puede detectar a un narcisista a kilómetros de distancia, y eso es lo más cerca que quiere estar de uno.

14. Es hipersensible a ciertos sonidos

Un cierto tono, un ligero zumbido, y los ruidos altos le llegan. Sin embargo, no son solo los sonidos, también es sensible a las texturas, tejidos, y a las luces brillantes. También experimenta lo contrario. También nota los sonidos suaves, caricias suaves, y sabores delicados, pero de forma placentera.

15. Es muy bueno escuchando

Vamos, cuéntale todo sobre tu vida desde lo más insignificante, hasta la transformación más drástica. Hará más que escuchar, se embarcará en ese viaje a tu lado, y experimentará cada subida y bajada que encuentres en el camino. Además, nunca te tendrás que preocupar de que te juzgue. No quiere hacerte daño, solo ayudarte.

16. Los aparatos electrónicos a su alrededor reaccionan

Esto puede sonar raro para aquellos que no lo hayan experimentado, pero pasa. Puede tocar las mismas cosas que tú, y los equipos electrónicos a su alrededor se comportan de forma extraña. Los ordenadores fallan, los coches se paran, los teléfonos mueren, si se está cargando, es probable que le afecte, o la carga se vea afectada por él.

Si eres empático, debes saber que, la empatía, es un regalo. Es algo de lo que puedes aprender, y compartir con otros. Pero recuerda encontrar tiempo para ti, tiempo en el que te enfoques en ti mismo. Incluso 5 minutos de silencio y relajación al día, puede marcar una diferencia cuando se trata de manejar el estrés emocional. Ese es un consejo para todo el mundo, no sólo para los empáticos.