Le dio los sobrantes de su comida a una mujer sin techo, luego notó algo que no le pareció bien


¿Te has preguntado si aún quedan personas que realicen actos de bondad en el mundo?, quedarás sorprendido con esta gran historia…

La discriminación a las personas menos afortunadas, es un fenómeno que se ha difundido a muchas partes del mundo.

Hoy en día, las personas discriminan a los que menos tienen recursos, a quienes no tienen mucho dinero y a las personas con discapacidades. La discriminación, es también un acto de agresión porque se excluye a una persona con estas peculiaridades, bajo cualquier situación.

Carmen Méndez, tuvo una experiencia desafortunada de la cual pudo sacar gran provecho para colaborar con una buena causa. Ella estaba comiendo en un reconocido restaurante de California, y pudo notar que las personas sin dinero, sin hogar y de la calle, eran excluidas de este lugar. Estar personas, ingresaban al establecimiento a pedir restos de comida a los comensales, y simplemente eran ignorados.

Méndez, presenció este incomodo hecho con una chica que ingresó al lugar. Pudo notar, que nadie fue capaz de darle siquiera un bocado, esta acción estremeció inmediatamente a Carmen por la falta de humanidad de las personas que frecuentaban el negocio.

Luego de que Carmen terminara de comer, la mujer le pidió las sobras de su plato. Carmen estaba consciente de que la pobre mujer merecía mucho más que los restos de su comida, así que luego de pensarlo bien, le compró un combo de comida caliente.

Carmen y su novio fueron muy mal vistos por los empleados y clientes del lugar, algunos pensarían que la mujer no merecía comer en el restaurante debido a su aspecto físico. Sin embargo, esto no fue excusa para que Carmen le brindara un momento de felicidad a la pobre mujer.

¨Entonces decidí comprarle una comida calientita y entera¨, dijo Carmen.

La pobre mujer no pudo aguantar las lágrimas de la emoción por la buena acción de Carmen.

Cuando llegó con la comida recién preparada y caliente, Carmen no tenía idea de que su novio había capturado ese momento.

¨La  mirada en su rostro decía más que mil palabras¨, confesó la joven.

Esto es algo que jamás olvidará ninguna de las dos, un hermoso gesto que Fred, el novio de Carmen, no pudo dejar pasar desapercibido, después Carmen decidió compartir la historia en su cuenta de Facebook.

Esta buena acción que le nació a Carmen y su pareja, se virilizó al hacer un post en el que retrataba y describía la situación. Tanto así, que el restaurant promovió, como parte de su responsabilidad social, la creación de un programa de ayuda a este tipo de personas, otorgando una especie de “Gift Card” para los más necesitados.

Esta pequeña historia es una demostración de que aún quedan personas nobles en el mundo, pese a la discriminación a nivel mundial hacia los más necesitados. Un acto repleto de buenas intenciones, puede cambiar la vida de una persona y regalar muchísima alegría.

Fuente: Porquenosemeocurrioantes