Una mamá abandonó a su hijo recién nacido. Ahora mira qué pasa cuando la enfermera quita la manta

A veces las personas pueden ser extremadamente opuestas. Mientras unas pueden no tener ni un ápice de remordimientos al abandonar a un bebé recién nacido, otras lo reciben en su regazo con tanto amor, como si lo hubieran creado ellas mismas.

Esto fue lo que pasó en esta increíble historia. Gabe Adams fue abandonado por su madre biológica nada más nacer, ya que el pequeño no tenía ni brazos ni piernas. Inmediatamente fue adoptado por una increíble mujer, Janelle Adams en Estados Unidos. Ésta le inculcó a su pequeño que debía ser fuerte y no sentirse inferior a nadie, que lo mejor que podía hacer era tener ganas de vivir al máximo y de salir adelante. Y con esta visión, fue creciendo el pequeño Gabe.

Janelle lo tuvo claro desde el principio “Escuche su historia en un supermercado y en el primer instante ya supe que iba a adoptar a ese bebé, cuidarlo y quererlo para siempre más”. Todo el mundo pensó que estaba bromeando, y nadie se la tomó en serio. En poco tiempo Janelle y Ron ya tenían a Gabe en casa.

Ahora Gabe ya tiene 12 años. Lo más importante que le enseñaron sus padres es sencillamente a vivir. Nadie apostaba por un niño sin brazos ni piernas, ya que pensaban que siempre iba a ser dependiente. Pero lo sorprendente es que Gabe es extraordinariamente independiente. Puede hacerlo todo. Escribir, hacer dibujos, leer, nadar, bajar las escaleras, peinarse, sacar su ropa y meterla en la cesta, etc. Tiene sueños que cumplir y se propone metas a diario. Cada día se levanta y realiza sus ejercicios matutinos, que consisten en bajar y subir las escaleras 20 veces en 20 minutos. Le ayuda a crear y fortalecer sus músculos y también su independencia.

Una historia que muestra la gran humanidad que tienen algunas personas y lo que están dispuestas a hacer para poder mejorar la calidad de vida de otras.