Se dice que la vida te da lo que que tú deseas con el corazón, si verdaderamente lo quieres y piensas en positivo eso acabará sucediendo. Y puede ser que en ocasiones las cosas no sea tan fáciles, pero en esta historia los deseos sí se hicieron realidad.

Se trata de una pareja de lesbianas que se casaron y anhelaba con todas sus fuerzas poder adoptar y formar una familia.

En 2017 lograron adoptar a un niño del cual se enamoraron por completo, era un niño de tan sólo dieciocho meses, el pequeño Joey.

Fue un gran sueño cumplido y marcharon a casa felices y con ganas de darle todo el amor posible a su hijo. Pero para gran sorpresa poco tiempo después les llamaron para preguntarles si estaban dispuestas en adoptar a otro niño.

Se trataba del hermano menor de Joey que solamente tenía seis semanas de haber venido al mundo Noah y que también necesitaba de una familia que lo acogiera. Las chicas no se se lo pensaron dos veces y fueron por él de inmediato.

Pero lo más sorprendente es que allí no acabó todo; ya que posteriormente la agencia en donde adoptaron a sus hijos las volvió a llamar para contarles que otro hermano de Joey estaba sin hogar. Logan estaba esperando su adopción por otra familia y no se llevó a cabo.

Así que este niño estaba sin hogar y querían que los tres estuvieran juntos. La pareja tampoco dudo y acogieron a Logan en su hogar.


Ellas afirman que sólo se dejaron guiar por su amor maternal y que están muy felices de haber tomado esas decisiones. Así los tres hermanos podrán apoyarse mutuamente.

En el 2019 la pareja concluyó con el papeleo y fueron oficialmente las madres de los pequeños.

Se dedican a que sus hijos crezcan de la mejor manera y dándoles todo los cuidados y amor que se merecen.

Un gran ejemplo a seguir, una verdadera historia en donde lo deseado se hizo realidad.

¡Un aplauso para esta preciosa familia!


¡