Mujer y reflexión

Aunque todos lo hagamos alguna vez de forma inconsciente, criticar es una de las cosas que más empobrecen a una persona. A parte de ser un gesto feo, también te hace entrar en un espiral de negativismo del que en el futuro es muy difícil salir. Y si no eres tu quien critica, sino que son los que te rodean, aún es más desesperante.

Este tipo de personas tóxicas hacen desequilibrar tu paz interior, tu estabilidad y tu tranquilidad para dar paso al estrés, a los pensamientos negativos y a las frustraciones. Así que de este tipo de personas es mejor alejarse.

Quien es feliz de verdad, no necesita criticar

Normalmente las personas que invierten más tiempo en criticar a los demás son porque tienen una vida muy pobre, y porque realmente no están felices consigo mismas. Aquellas personas que se sienten plenas, que no necesitan resaltar lo malo de los demás y que se fijan en sus propios errores son los mejores. Aquellas personas que quieren mejorar día a día lo negativo de sus vidas, y centran todas sus energías en ello y no en intentar mejorar la de los demás a base de críticas. Así llegan a un nivel emocional mucho mayor.

Evidentemente nadie es perfecto, ni debe pretender serlo. Pero sí que debemos adoptar una actitud de querer una mejora personal constante.

No te dejes guiar por lo que los demás piensan de ti

Hay personas que tienen una baja autoestima y que igual que no se aceptan a ellas mismas, tampoco aceptan a los demás. Así que se dedican a resaltar todo lo negativo de tu persona, a hablar mal de ti, a especular sobre tu vida y tus sentimientos… todo ello sin que nadie haya pedido su opinión. Estos ataques no deben importante ya que carecen de argumentos y provienen de personas tan vacías consigo mismas que deben llenarse hablando de los demás. Recibe siempre con los brazos abiertos críticas constructivas y de personas que realmente quieran ayudarte, pero no dejes guiarte nunca por lo que piensa este tipo de personas.

El daño que generan las críticas

Cuando te contagias del clima negativo de una persona puedes llegar a convertirte en ella, y con el tiempo empiezan tus problemas emocionales. Pero cuando te dejas guiar por las críticas, tu sistema emocional empieza a dañarse de una manera casi irreversible. Por eso, debes aprender a no hacer caso a esos argumentos negativos sobre ti, a no compararte con nadie y a interiorizar que eres una persona única en el mundo. Debes aprender a matizar tu personalidad hasta el punto de convertirte en esa persona en la que quieren reflejarse otros.