No hay nada como la emoción de una nueva relación, pero esa emoción suele desaparecer rápidamente cuando llegan los miedos sobre si va a durar o no. Mucha gente ha experimentado la decepción en relaciones anteriores, y eso les hace preocuparse sobre si les pasará otra vez.

Hay algunos estudios que apuntan a un factor que indica qué es lo que hace que una relación funcione y qué hace que se rompa. Muchos de estos estudios se llevaron a cabo durante mucho tiempo y son muy extensos ya que se centraron en cientos de miles de temas durante décadas, para determinar lo que hace que haya éxito.

Uno de esos estudios se centró en las mujeres de Guatemala que llegaron a dar a luz solas. A la mitad de ellas se les dio un tratamiento médico rutinario mientras que la otra mitad tenía la compañía de una persona voluntaria, que sólo les daba apoyo emocional. Aquellas que tenían una persona de apoyo, tuvieron partos que duraban la mitad de tiempo, comparados con los de aquellas que recibieron atención médica.

Aunque eso demuestra la importancia del apoyo emocional aunque sea de un extraño, el estudio concluyó que la gente que tenía más éxito en la vida eran los que tenían buenas relaciones con apoyo emocional de un ser querido.

Entonces, ¿cómo se puede definir una relación rápidamente como buena?

Todo se remonta a la emoción más básica: el miedo.

El miedo era lo que mantenía a los ancestros vivos y lo que ayuda a los animales a sobrevivir al reaccionar ante el peligro. Los caballos huyen del peligro, los pájaros vuelan de él, y los leones corren hacia una amenaza. Los humanos, por el contrario, buscan apoyo emocional, lo que lleva a la única pregunta que se necesita hacer en una relación para saber si tendrá éxito.

La pregunta es:

¿Cómo reaccionará él o ella cuando tenga miedo?

Esto es lo único que se necesita preguntar para saber si la relación va a funcionar o no. El miedo es una parte natural de la vida, y es especialmente predominante en las relaciones relativamente nuevas. Por lo general llega tras la “fase de luna de miel,” cuando todo parece precioso, pero entonces, la realidad hace acto de presencia.

En las relaciones nuevas aparecen dos miedos principales. El primero es que la persona no sea tan increíble como te pareció al principio, lo que hará que la relación termine mal, ya que no está siendo fiel o está llegando a límites abusivos. El otro miedo es que la otra persona sea tan maravillosa como pensabas, pero esté planeando dejarte.

Cuando estos miedos llegan, la mejor forma de lidiar con ellos y de determinar si la relación va a tener éxito, es que el que tenga miedo diga a su pareja cómo se siente. Su respuesta dirá mucho sobre el éxito de la relación: si apoya a su pareja para calmar sus miedos, si ignora que su pareja le pida su apoyo, o incluso si su respuesta, aumenta la ansiedad de la pareja.

Este mismo concepto se aplica a todo tipo de relación, ya sea romántica, platónica, o incluso laboral. Cuando una persona busca apoyo y lo encuentra, la relación tendrá éxito. Cuando una persona ofrece su ayuda pero no recibe lo mismo, tarde o temprano, la relación se romperá.

Algunas otras cosas que se deben de tener en cuenta en la vida de una persona para determinar cómo reacciona al miedo es ver si tiene amigos íntimos o familiares a los que acude cuando necesita ayuda, si responde con compasión a aquellos que necesitan apoyo emocional, si comparte su éxito con otros.

Por lo general, si una persona está dispuesta a abrirse a los demás, sin duda, les dará su apoyo cuando lo necesiten.