Hoy día, la mayoría de la gente, se deja llevar por las apariencias, eso es lo único que les importa, no lo que hay detrás de una imagen, de una actitud, etc. Al cabo del día, te puedes cruzar con mucha gente y, cada una de esas personas, tiene una historia, una necesidad personal, un problema al que buscar una solución, cada uno, tiene una circunstancia personal diferente pero, obviamente, no te paras a pensar en ello, sólo te fijas en lo que se ve a simple vista.

Hoy te vamos a hablar de John Beard, un hombre de St. Louis, en EE.UU., que vivía en la calle y que nadie, a excepción de una persona, se interesó por saber su verdadera historia, por saber quién era.

En realidad se trataba del sargento John Beard, quién fue condecorado con cuatro medallas de honor. El sargento Beard, combatió en Vietnam y al volver, no fue capaz de adaptarse a la nueva situación y, al final, acabó viviendo en la calle. John enfermó de cáncer de pulmón y cerebro y, a los 67 años murió sólo.
 Pero Calvin Whitaker, que se había interesado por saber sobre John y su vida de preguntar por la vida de John, cuando supo que el sargento había fallecido, al ser dueño de una funeraria, decidió hacerle un funeral como el que se le hace a cualquier militar, un funeral digno de una persona que no dudo en arriesgar su vida por defender a su país.

Cuando se extendió la noticia del funeral, el día en concreto, mucha gente fue a despedir al sargento Beard, y también hicieron un desfile militar y una escolta de la Patriot Guard en su honor.

A continuación te dejamos el vídeo de la ceremonia.

Como se suele decir, las apariencias engañan. No se debe juzgar a una persona sin saber la realidad que está viviendo.

Ojalá hubiera más personas como Calvin Whitaker, quien no dudó en homenajear a John como se merecía.